En un mundo cada vez más conectado y avanzado tecnológicamente, las experiencias inmersivas surgen como un fenómeno revolucionario que transforma la forma en que vivimos, aprendemos, trabajamos y nos entretenemos. Estas experiencias, que abarcan desde la Realidad Virtual (VR) y la Realidad Aumentada (AR) hasta simulaciones sensoriales y juegos envolventes, nos transportan a mundos alternos, desafiando las limitaciones de tiempo y espacio.