Lima conserva bares que son, en sí mismos, capítulos vivos de la historia de la ciudad. Espacios donde se mezclan tradición, política, bohemia, inmigración y cultura popular. Muchos surgieron a finales del siglo XIX y comienzos del XX, y han sobrevivido a guerras, dictaduras, crisis económicas y transformaciones urbanas.
1. Antigua Taberna Queirolo
Fundada alrededor de 1880 por Santiago Queirolo, esta taberna comenzó como una pulpería atendida por inmigrantes italianos en la antigua Magdalena Vieja. Su ubicación estratégica, cercana al tranvía de la época, la convirtió pronto en un punto de encuentro popular. Conserva objetos históricos como teléfonos, fonógrafos y cajas registradoras, además de una notable colección fotográfica. Su cocina mantiene recetas tradicionales y la famosa “res”, una forma clásica de preparar chilcano en mesa.
Ubicación: Av. San Martín 1090, Pueblo Libre.
2. Bar Cordano
Desde 1905, el Bar Cordano ha sido un espacio clave en la vida política y cultural de Lima. Situado junto al Palacio de Gobierno, fue escenario de conversaciones, conspiraciones y encuentros que marcaron distintas épocas. Por sus mesas pasaron escritores, músicos y autoridades que hicieron del lugar un símbolo del Centro Histórico. Es reconocido por platos tradicionales como el “Acorazado de bolsillo” y sus célebres butifarras. En 1996 fue declarado Monumento Histórico y Artístico por su valor patrimonial.
Ubicación: Jirón Áncash 202, Cercado de Lima.
3. Piano Bar Munich
Fundado a mediados del siglo XX, el Piano Bar Munich es uno de los bares más emblemáticos del Jirón de la Unión. Su identidad está marcada por el piano en vivo, tradición que permitió al público solicitar melodías que el pianista interpretaba al instante. El local conserva un ambiente clásico y acogedor que ha reunido a generaciones de limeños. Es conocido por sus grandes vasos de cerveza y por su salchipapa alemana, considerada una de las mejores de la ciudad por figuras de la gastronomía local.
Ubicación: Jirón de la Unión 1044, Cercado de Lima.
4. Gran Hotel Bolívar
Construido en 1924 como el primer gran hotel moderno de Lima, el Bolívar fue diseñado para recibir delegaciones extranjeras durante el centenario de Ayacucho. Su bar se volvió célebre por el Pisco Sour Catedral y por ser punto de encuentro de estrellas como Ava Gardner, Orson Welles y Pablo Neruda. La arquitectura del hotel y su ubicación en la Plaza San Martín lo convirtieron en un referente urbano. En años recientes ha sido restaurado para recuperar su elegancia original y su tradición coctelera.
Ubicación: Jirón de la Unión 958, Plaza San Martín.
5. Bar Rovira
Fundado en 1907, el Bar Rovira es el establecimiento más antiguo en funcionamiento del Callao. Nacido entre el Real Felipe y el puerto, atendió durante décadas a marineros y trabajadores chalacos. Su cocina mantiene recetas tradicionales como el pan con pejerrey, el caldo de choros y los clásicos choritos a la chalaca. El actual propietario, Alejandro Chuquimango, heredó el local tras trabajar allí desde joven. Fue escenario de grabaciones cinematográficas y conserva el ambiente auténtico del primer puerto.
Ubicación: Calle Daniel Nieto 197, Callao.
Estos bares no son solo lugares para comer o beber: son espacios donde se ha escrito parte de la historia de Lima. Conservan objetos, recetas, anécdotas, personajes y atmósferas que no han podido ser reemplazados por el tiempo.
Entrar en ellos es también visitar una parte del país que permanece viva.

