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Los vidrios de colores que volvieron a iluminar el Centro de Lima
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Entrada Libre · 7 septiembre 2026
Centro Cultural de Bellas Artes
Hay vitrales en Lima que solemos asociar con iglesias, pero no todos están en espacios religiosos. En el Centro Cultural de Bellas Artes, en el jirón Huallaga, tres grandes paños forman parte de un edificio que originalmente tuvo una función muy distinta. Este año, después de casi dos décadas fuera de la vista del público, volvieron a ocupar el lugar para el que fueron concebidos.
¿Qué es exactamente un vitral?
Un vitral es una composición formada por piezas de vidrio de distintos colores que se unen para crear imágenes y diseños. La luz atraviesa cada fragmento y cambia la apariencia del espacio según la hora del día. Aunque durante siglos estuvo muy relacionado con las iglesias, entre los siglos XIX y XX comenzó a utilizarse también en edificios públicos, instituciones y residencias. En estos lugares, además de decorar, ayudaba a transmitir una imagen de prestigio y modernidad.
Una historia que comenzó antes de Bellas Artes
El edificio fue construido en 1917 para la antigua Caja de Depósitos y Consignaciones, una institución encargada de custodiar depósitos y valores. Su diseño estuvo a cargo del arquitecto polaco Ricardo de Jaxa Malachowski, quien siguió los principios de la arquitectura Beaux-Arts, de gran influencia francesa. Los vitrales formaban parte del proyecto original y contribuían a crear un interior donde la arquitectura y la luz estaban estrechamente relacionadas.
Cuando el vidrio hablaba de prestigio
A comienzos del siglo XX, incorporar vitrales a un edificio requería materiales, conocimientos especializados y un trabajo artesanal complejo. Por eso, su presencia en un edificio financiero resulta significativa. No se trataba de un elemento reservado a los espacios religiosos: también podía expresar el poder y la importancia de una institución. En Lima, esta tendencia puede verse en otros edificios de la misma época.
Llegaron desde un taller francés
Los vitrales del Centro Cultural de Bellas Artes fueron realizados en Burdeos, Francia, y están vinculados al taller de Gustave-Pierre Dagrant, reconocido por su producción de vitrales para distintos tipos de edificios. Su trabajo llegó a varios países de Europa y América. En Lima, además de los vitrales de Bellas Artes, su tradición está presente en el Palacio Legislativo, donde los vitrales forman parte de la arquitectura monumental del edificio.
Ángeles, leones y flores
Los vitrales de Bellas Artes reúnen distintos motivos ornamentales y figurativos. Entre ellos aparecen ángeles con trompetas, leones alados, flores, guirnaldas y formas geométricas. También puede encontrarse el monograma «CDC», correspondiente a la antigua Caja de Depósitos y Consignaciones. Así, entre colores y figuras permanece una referencia directa al primer uso del edificio, como una pequeña pista de su pasado.
El edificio también cambió de historia
Con el paso de los años, la antigua sede financiera adquirió nuevos usos y pasó a formar parte del patrimonio arquitectónico del Centro Histórico de Lima. El inmueble fue reconocido como monumento por encontrarse dentro de un ambiente urbano monumental, en un área que forma parte del Centro Histórico declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad. Sus vitrales, por tanto, no solo tienen valor artístico: también forman parte de la historia arquitectónica de la ciudad.
De una institución financiera a un centro cultural
El 27 de septiembre de 1996, el edificio fue donado por el Gobierno a la hoy Universidad Nacional Autónoma de Bellas Artes para funcionar como centro cultural y promover distintas expresiones artístico-culturales. Desde entonces, adquirió una nueva función sin perder las huellas de su pasado. Actualmente es un espacio abierto al público que mantiene una programación cultural durante el año, convirtiendo este antiguo inmueble en un lugar donde conviven patrimonio y creación artística.
Casi 20 años sin ver la luz
La historia reciente de los vitrales tuvo un largo paréntesis. Después del terremoto de 2007, los tres paños fueron retirados como medida preventiva debido a los daños que presentaban. Permanecieron resguardados en el sótano del propio edificio durante años, mientras se buscaba hacer posible su recuperación. Finalmente, el proceso de restauración permitió devolverlos a su ubicación original después de casi dos décadas.
Volvieron a su lugar en 2026
Los vitrales restaurados fueron reinaugurados en junio de este año. Su recuperación significa algo más que volver a colocar antiguos elementos decorativos: permite recuperar una parte del proyecto arquitectónico original y conservar un testimonio de la relación entre el arte, la arquitectura y las instituciones de la Lima republicana. Después de tantos años guardados, vuelven a cumplir una función para la que fueron concebidos: dejar que la luz forme parte de la experiencia del edificio.
Una historia que todavía puede verse
Visitar el Centro Cultural de Bellas Artes permite acercarse a sus exposiciones y actividades, pero también descubrir las distintas capas de historia que conserva el edificio. Basta levantar la mirada para encontrar los vitrales, sus figuras, sus colores y las antiguas iniciales «CDC». Después de casi 20 años guardados, hoy vuelven a ser parte de la experiencia de este espacio del Centro Histórico. Una buena razón para entrar, detenerse un momento y mirar hacia arriba.
📎 Sobre esta nota
Centro Cultural de Bellas Artes
Jirón Huallaga 402-426, Cercado de Lima.
De lunes a sábado, de 10:00 a. m. a 5:00 p. m.
Jirón Huallaga 402-426, Cercado de Lima.
De lunes a sábado, de 10:00 a. m. a 5:00 p. m.
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