El 23 de marzo se conmemora el Día Mundial del Ascensor, en honor al debut del primer ascensor comercial para pasajeros en la tienda Haughwout & Co. en el barrio neoyorquino de SoHo, en 1857. Este hito marcó el inicio de una nueva era en la historia urbana, impulsando la evolución de la arquitectura hacia la verticalidad y transformando la forma en que las personas vivían y trabajaban. La invención del freno de seguridad por Elisha Otis fue crucial, ya que garantizaba la seguridad de los usuarios y sus cargas, abriendo las puertas a la construcción de edificios más altos y el desarrollo de la ciudad moderna.