Bosque El Olivar
En medio del movimiento de San Isidro existe uno de los espacios históricos y naturales más singulares de Lima. Su historia comenzó hace más de 460 años, cuando tres ramas de olivo sobrevivieron un largo viaje desde Sevilla y dieron origen al Bosque El Olivar. Hoy, este lugar conserva cerca de 1,700 árboles y un paisaje que conecta el pasado virreinal, la historia prehispánica y la vida cultural de la ciudad.
Un bosque con más de 460 años de historia
Lo primero que sorprende es que el Bosque El Olivar no nació como un espacio para pasear. Su historia comenzó en 1560, cuando Antonio de Ribera llevó desde Sevilla las primeras estacas de olivo que llegaron al Perú. Solo tres lograron sobrevivir al largo viaje, pero fueron suficientes para dar origen a una plantación que, con el paso del tiempo, se convertiría en una de las más importantes de América. Durante siglos, estas tierras formaron parte de una hacienda dedicada al cultivo de aceitunas y la producción de aceite de oliva, mucho antes de transformarse en el espacio público que conocemos hoy.
Aunque muchas personas lo llaman «Parque El Olivar», su nombre correcto es Bosque El Olivar. Se le denomina así porque conserva una extensa masa de olivos centenarios que conforman un ecosistema propio, con flora y fauna características, además de un importante valor histórico y ambiental.
Actualmente alberga cerca de 1.700 olivos, muchos de ellos con más de 350 años de antigüedad, además de más de doscientos árboles de otras especies. Caminar por sus senderos es encontrarse con algunos de los árboles vivos más antiguos de Lima.
El árbol que, según la tradición, plantó San Martín de Porres
Entre todos los olivos existe uno que concentra gran parte de la historia y la devoción del lugar. Se trata del Olivo de San Martín de Porres, registrado oficialmente como árbol patrimonial.
La tradición señala que San Martín de Porres lo plantó en 1637, cuando sembró cientos de esquejes de olivo en la antigua hacienda de Limatambo. Hoy este ejemplar tiene aproximadamente 388 años y cuenta con protección especial por su importancia histórica, religiosa y cultural, convirtiéndose en uno de los árboles más emblemáticos del bosque.
Un paisaje donde conviven historia y naturaleza
La historia del Bosque El Olivar comenzó incluso antes del Virreinato. Bajo estos jardines aún permanece la memoria del canal Huatica, una de las grandes obras hidráulicas construidas por las culturas prehispánicas para irrigar el valle de Lima. Gracias a este sistema fue posible desarrollar posteriormente el olivar colonial, haciendo de este espacio un lugar donde se encuentran la ingeniería prehispánica y la agricultura introducida por los españoles.
Hoy el bosque también es un importante refugio para la biodiversidad. En sus árboles habitan de forma permanente más de veinte especies de aves, entre ellas el turtupilín, el botón de oro, el violinista, el gavilán acanelado, la cuculí y diversos colibríes. Por ello, es uno de los mejores lugares de Lima para observar aves sin salir de la ciudad.
Otro de sus espacios más representativos es la laguna artificial, que muchos visitantes creen natural debido a su integración con el paisaje. Con el paso de los años se ha convertido en uno de los rincones más fotografiados del bosque y en un refugio para diversas aves acuáticas.
Un patrimonio único en Sudamérica
El valor del Bosque El Olivar ha sido reconocido oficialmente desde hace décadas. El 16 de diciembre de 1959 fue declarado Monumento Nacional, una distinción que protege su valor histórico y paisajístico. Décadas más tarde también fue reconocido como Área de Conservación Ambiental del distrito, reafirmando su importancia para la ciudad.
Pero su relevancia va mucho más allá de Lima. El Bosque El Olivar es uno de los pocos bosques históricos que sobreviven dentro de una gran capital sudamericana, conservando un paisaje iniciado en el siglo XVI y que aún mantiene cientos de árboles centenarios en pleno entorno urbano.
Una visita que también invita a descubrir el arte y la cultura
Recorrer el Bosque El Olivar es también una oportunidad para explorar algunos de los espacios culturales más importantes de San Isidro. Dentro y junto al bosque se encuentran el Centro Cultural El Olivar, el Palacio Municipal y de la Cultura y la Casa Museo Marina Núñez del Prado, donde es posible disfrutar de exposiciones, actividades culturales, biblioteca, teatro y una destacada colección de escultura.
A pocos minutos a pie también se ubican el Centro Cultural de la Pontificia Universidad Católica del Perú (CCPUCP), la Galería Enlace, La Galería y la Galería Índigo, conformando un circuito que combina naturaleza, patrimonio y arte contemporáneo en un mismo recorrido.
Un bosque para descubrir con otros ojos
Visitar el Bosque El Olivar es mucho más que caminar entre árboles centenarios. Es recorrer un espacio donde conviven más de cuatro siglos de historia, desde los antiguos canales prehispánicos hasta los olivos plantados durante el Virreinato; donde la biodiversidad encuentra refugio en medio de la ciudad y donde el patrimonio natural dialoga con algunos de los principales espacios culturales de Lima. Un lugar que invita a detenerse, mirar con calma y descubrir que, detrás de cada árbol, aún permanecen vivas muchas historias por contar.
Bosque El Olivar
- Av. Los Incas, San Isidro.
- EntradaLibre todos los días, las 24 horas
Todavía queda mucho por descubrir
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