Nikkei, una comunidad parte de la diversidad del país

El Museo de la Inmigración Japonesa al Perú «Carlos Chiyoteru Hiraoka» fue fundado el 4 de julio de 1981 como una obra conmemorativa por el 80° aniversario de la inmigración japonesa en el Perú. Se encuentra ubicado en el segundo piso del Centro Cultural Peruano Japonés del distrito de Jesús María. En este lugar a través de sus piezas y paneles informativos podemos conocer la historia de la comunidad nikkei en el Perú.

Los procesos migratorios son constantes en la historia de la humanidad, si bien están cargados de sinsabores, en el tiempo se logra advertir los grandes aportes que realizan a un país. De aquellos japoneses que llegaron en 1899, sus herederos se ven reflejados en seis generaciones de nikkei, nombre que reciben los descendientes de japoneses en el exterior.

La comunidad nikkei en el Perú es una de las más numerosas en el mundo. De esta forma, el museo si bien para esta comunidad sirve como espacio conmemorativo y de conexión con sus antepasados, para los peruanos y visitantes extranjeros es un espacio donde podemos conocer los hechos que forman parte de la memoria colectiva de esta comunidad y nos permite insertarla en el imaginario cultural del Perú.

Un poco de historia

En la segunda mitad del siglo XX Japón abrió las puertas a la migración como una forma de combatir el desempleo, en especial en las zonas rurales. El primer destino sería Hawái, luego le seguiría Perú, que en ese momento requería de mano de obra para la creciente industria azucarera. Para llevar a cabo este proceso se acordó un salario y unas condiciones como un contrato por cuatro años en las haciendas azucareras de la costa peruana.

El 3 de abril de 1899 llegan los primeros inmigrantes japoneses en el buque Sakura Maru, en ese momento fueron 790 migrantes, que fueron seguidos por numerosos grupos. Precisan que hasta que finalizó la migración por contrato, en 1923, al Perú habían llegado 18.727 migrantes japoneses.

Al finalizar los cuatro años de contrato muchos japoneses se quedaron en el Perú y empezaron a migrar a zonas urbanas. A partir de 1924, siguieron llegando japoneses al país, pero ahora por el llamado de parientes y amigos, lo que se conoce como «yobiyose». En la medida que se estabilizaron empezaron a traer a sus familiares, se dieron los matrimonios por retrato y de esta forma se fueron integrando en los negocios a los que se dedicaban.

Si bien no podían acceder a créditos bancarios siguieron el sistema «tanomoshi», algo similar a una junta y desde la ayuda mutua tuvieron la oportunidad de emprender diversos comercios: peluquerías, pulperías, fondas, cafetines, entre otros.

En los inicios del siglo XX se dan muestras de su organización, en 1908 aparece la primera escuela en la hacienda Santa Bárbara de Cañete, con 9 niños y un profesor. Más tarde se crearían otras 49 escuelas ubicadas en Lima, Callao, Ica, Pisco, Jauja, Chiclayo, Chancay, Chincha, Supe, Chimbote, Trujillo, Huacho, Huancayo, Arequipa y Puerto Maldonado. En 1909 comenzó a distribuirse un boletín manuscrito impreso a mimeógrafo titulado Jiritsu (Autonomía), y en 1913 aparece el primer periódico impreso, el Andes Jihō (La Crónica de los Andes).

En 1917 se creó la Sociedad Central Japonesa, hoy conocida como Asociación Peruano Japonesa, se crearon gremios en diversos rubros y asociaciones en provincia. En adelante, se vinieron tiempos de progreso, pero también de dificultades como las numerosas deportaciones a Estados Unidos. Sin embargo, toda esta historia cimentó las bases para la consolidación de la comunidad nikkei en el Perú.

Museo de la Inmigración Japonesa al Perú «Carlos Chiyoteru Hiraoka»

El museo se gestó como obra conmemorativa en 1979 y fue inaugurado en 1981 bajo el nombre de Museo Conmemorativo de la Inmigración Japonesa en el Perú. Su concepción inicial fue ser un espacio para transmitir la historia de los issei, en esta primera concepción establecía paralelos a lo largo de la historia entre las culturas japonesa y peruana, en especial la precolombina, también destacaba las riquezas naturales y los destinos turísticos del Perú.

Aunque su esencia se mantiene, en lo sucesivo el museo se ha enfocado estrictamente en la historia de la inmigración japonesa. Desde el 2003 lleva el nombre de Carlos Chiyoteru Hiraoka, reconocido inmigrante japonés que, a partir de una pequeña tienda en una provincia peruana, en la década de 1940, creó «Hiraoka» una de las empresas más reconocidas del Perú dedicada a la venta de aparatos electrodomésticos, además fue alcalde de la provincia de Huanta y uno de los principales dirigentes de la comunidad peruano japonesa.

Los primeros objetos que se exhibieron fueron traídos desde Japón y se instalaron en Lima bajo la supervisión del peruanista Shozo Masuda. Luego, se añadieron en Lima otros objetos museográficos relacionados con el cambio de actitud del inmigrante japonés hacia el Perú, la integración, las relaciones peruano-japonesas después de la Segunda Guerra Mundial, la cronología de los principales acontecimientos ocurridos en el Mundo y en paralelo en la colectividad peruano japonesa.

Espacios expositivos y servicios

Actualmente, el museo cuenta con una exposición permanente donde se puede apreciar los diversos hechos históricos y acontecimientos que han tenido como protagonistas a los inmigrantes japoneses y a sus descendientes. Encontramos, la historia de la inmigración japonesa y de la comunidad nikkei, además de aspectos de las relaciones entre el Perú y Japón

Esta exposición cuenta con varias salas que están organizadas de forma cronológica, cada sala cuenta con objetos diversos y paneles informativos. La antesala nos muestra los antecedentes históricos de la inmigración japonesa al Perú, como la presencia de japoneses durante el Virreinato del Perú, las migraciones japonesas al exterior y cómo se iniciaron las relaciones diplomáticas entre el Perú y Japón.

En la primera sala encontramos información sobre la primera etapa de la Inmigración japonesa al Perú bajo contrato (1899 – 1923). La segunda sala está dedicada a la Inmigración por llamado, «yobiyose», y también se refleja las épocas difíciles, en este espacio se puede conocer cómo los primeros migrantes trajeron a sus parientes y a sus futuras esposas al país. Fue una etapa donde la comunidad japonesa alcanzó un considerable progreso, pero enfrentó también tiempos muy difíciles, como saqueos, confiscaciones y deportaciones. Asimismo, fue el momento de ruptura de las relaciones diplomáticas entre Perú y Japón.

La tercera sala titulada «Posguerra y el resurgimiento de la comunidad nikkei», refleja el final de la guerra, donde se reactivaron diversas asociaciones y se crearon otras nuevas. En este momento los japoneses deciden quedarse en el Perú y que sus hijos se integren y contribuyan al desarrollo del país. En 1953, con la contribución de los issei y nisei de todo el país, se creó el Estadio La Unión (actual AELU).

En la cuarta sala se presenta a la comunidad nikkei en las últimas décadas. Se precisa que desde la década de 1960 los nikkei se integran paulatinamente al quehacer del país a través del arte, la cultura, la música y las ciencias. Se consolidan en la formación de empresas comerciales, industriales y de servicios. Se crean las cooperativas de ahorro y crédito y surge la cocina nikkei más allá de los hogares.

La quinta sala está dedicada a la Asociación Peruano Japonesa y la comunidad nikkei donde se puede apreciar la labor de la Asociación Peruano Japonesa, fundada en 1917 como Sociedad Central Japonesa (SCJ). Actualmente es la institución matriz de la comunidad nikkei y lidera su fortalecimiento con miras a contribuir con el desarrollo del país.

Otros espacios de exhibición con los que cuenta el museo son la Sala de exposiciones temporales, donde se exponen periódicamente los resultados de investigaciones y estudios sobre temas específicos, así como exposiciones conmemorativas. Y el espacio de Exhibición temática donde se muestra de manera temporal objetos o fotografías relacionadas con las tradiciones, costumbres y vivencias de los inmigrantes, así como hechos históricos, este espacio está ubicado en la hornacina del hall de ingreso del Centro Cultural Peruano Japonés. 

Dentro de los servicios que ofrece el museo se encuentra el Archivo documental constituido por documentos, fotografías, videos, documentales, libros y otras publicaciones acerca de la inmigración en español, japonés e inglés, dirigido a todo tipo de público. Un segundo servicio es la Base de datos Pioneros donde se facilita la búsqueda de raíces japonesas de los nikkei peruanos.

HORARIOS

De lunes a viernes de 10:00 a.m. a 1:00 p. m y de 2: 00 p.m. a 6:00 p. m. Sábados de 10:00 a.m. a 1:00 p.m.

Público general.

No necesita inscripción.

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